Método AIPAP

¿Qué es el Método AIPAP?

El método AIPAP es una forma de preparación al parto en el agua pensada para trabajar el cuerpo de la mujer embarazada de manera global y segura.

A través de ejercicios específicos en piscina se fortalece la pelvis, se mejora la resistencia y la respiración, y se favorece la flexibilidad, siempre respetando el proceso natural del embarazo. El agua se convierte en un entorno ideal, ya que reduce el impacto en las articulaciones y aporta comodidad tanto para la madre como para el bebé.

Nuestro plan de clases de natación para embarazadas

Las clases están diseñadas para que cada mamá disfrute de un espacio propio de cuidado y movimiento. Durante las sesiones trabajamos distintas capacidades físicas: aeróbica, fuerza, flexibilidad y respiratoria.

Plan de 10 sesiones

El método se organiza en un plan de 10 sesiones que abordan de forma equilibrada todas las áreas necesarias para llegar al parto con tu cuerpo preparado.

Cada sesión dura 50 minutos, una vez por semana, con grupos reducidos para asegurar un acompañamiento cercano. 

Sí, muchas mamás deciden continuar más allá de las 10 sesiones, manteniendo la preparación física hasta el mismo día del parto. 

Desde la semana 12 de embarazo (segundo trimestre) puedes empezar a practicar y continuar hasta el final de la gestación, siempre adaptando los ejercicios a tu evolución. 

Reserva tu clase de natación para embarazadas en Castellón

Vive una experiencia segura y beneficiosa para ti y tu bebé en la piscina de la UJI.

Solo las matronas están formadas para impartir el método AIPAP, y mi experiencia de más de tres años aplicándolo me permite acompañarte con confianza y profesionalidad.

Beneficios del Método AIPAP

El agua, el movimiento y la guía de una matrona se combinan para darte una preparación completa, cuidada y segura.

Bienestar físico durante el embarazo

Alivia dolores de espalda, mejora la circulación y ayuda a reducir molestias habituales como la pesadez en las piernas.

Se fortalece la musculatura implicada en el nacimiento y se mejora la movilidad de la pelvis, lo que facilita el momento del parto.

Trabajar en el agua disminuye el riesgo de lesiones y te permite ejercitarte de forma suave pero efectiva, sintiéndote acompañada en todo momento.

Cada ejercicio es también una oportunidad para relajarte, respirar y sentir con más claridad la relación con tu bebé.